domingo, 10 de abril de 2022

Obras Teatrales

DESPERTAR DE PRIMAVERA

(2022)

 


CAOS EN LA COCINA

(2021)


 

 IRAKUNDA

(2017)

 

 

 

lunes, 8 de mayo de 2017

Novedades musicales

HATE DJ'S


Tenemos el placer de presentaros a HATE DJ'S, un chico de Iruña que no pierde el tiempo. Aqui nos deja uno de sus lives, haciendo esta reseña dedicada a D'eter-gente Fanzine:

https://www.youtube.com/watch?v=qVdXKq3gfWA&feature=youtu.be
"Me hace mucha ilusión poder colaborar con publicaciones que apuestan por la promoción alternativa de artistas bajo una difusión no comerciaL y desinteresada. Estoy muy contento de mostraros una de mis sesiones. Esta en concreto es un live de doce minutos sin ninguna secuencia....voy disparando los sonidos de manera improvisada en loops de 8 compases. Utilizo una Yamaha rm1x y una Roland Mc303, uniendo a la Yamaha un par de síntesis, un Meeblip SE y un shruthi-1 con filtro SMR4 de Mutable Instruments. Espero que os guste"


martes, 28 de abril de 2015

Irakunda

IRAKUNDA
Obra teatral del inframundo en tres actos






Las ilustraciones son también elaboradas por mí y todas son la misma imagen. Continuando con el engaño de los sentidos y las percepciones.

La imagen principal fue esta, que nada tiene que ver con sus alteraciones, ni estas entre sí.


















viernes, 24 de abril de 2015

Narraciones

1.The Silence town


A veces me escapo de casa y corro hacia la espesura del bosque.
Una de esas veces me perdí durante mucho tiempo hasta que llegue a una aldea oculta entre las montañas.
De lejos contemple una comunidad muy especial. Al acercarme me llamó la atención el hecho de que no utilizaban las palabras para comunicarse, ni siquiera utilizaban ningún sonido. Hasta los árboles permanecían callados cuando el viento soplaba fuerte.
Su lenguaje era sordo, descubrí que se comunicaban por gestos y formas. Si se sentían tristes andaban encorvados y abatidos, si estaban felices caminaban altivos y saludando a todo el mundo.
Hasta las flores se venían arriba cuando el sol las alumbraba o las nubes se ponían negras para avisar de una tormenta.

A pesar de estar sumergidos en el más profundo silencio yo sentía que en todos lados hubiera una melodía constante y calmada que mantenía el lugar con una mágica armonía. Podía oír como crujían las hojas al ser pisadas, podía oír un beso y también oía los gritos.

Sus sutiles movimientos eran muy expresivos y nada exacerbados, por lo que con sus miradas y gestos bastaban para entenderse.






2. Una rosa para Julia



Tengo una rosa justo en el centro de mi salón.
La planté entre las tomateras porque es una sorpresa para mi hija Julia. Ella sólo ha visto rosas en fotos y esta fascinada con esta flor. Le va a hacer mucha ilusión ver una de verdad y seguro que le encanta su olor y el tacto de seda de sus pétalos.
No tardará en salir del colegio así que mientras me he preparado un mate y paro a observar la rosa. Hablo con ella y le cuento lo bella que es. Me recuerda mucho a las mejillas de mi hija cuando no para de correr o a sus rodillas cuando se cae y le quedan coloradas.


 Ojala mi hija viviera para verla....



3.Vistas al kaos organizado

Me siento en un café y observo el kaos.

Beber sin sed,
Comer sin hambre,
Hablar por hablar,
Ojos nublados,
Oídos que no oyen.

No cesan de dar vueltas en círculos perfectos.
Esta masa destructiva se aviva, la oscuridad va nublando su idiosincrasia.
La conciencia entrentenida subida en los lomos de entes sin cabeza. 

                                                                                                                               

Siento como cortan los árboles para tener vistas a la nada.
Mi pecho se consume en este árido desierto



4. ¿LIBERTAD?



           A veces fantaseo creyendo ser libre pero cuando echo a volar me dio cuenta de que mis alas están rotas.

 LIBERTAD.

 ¿Puede existir o yo no logro verla?

Intento pensar por mí misma pero me siento un ser pensado y me exijo una respuesta. Estar en este estado me avergüenza. Mi imagen está incompleta hasta para mí misma. No tengo libertad de conciencia.
 Por eso me desnudo cuando siento que nadie me mira.
Cuando me siento protegida y sé que no van a descubrirme. Como quien sabe mirar con los ojos abiertos y al cerrarlos aún te intimidan.

 Los ojos de fuera y los ojos de adentro.
Ambos son focos que iluminan el camino.
Hay ciegos de ojos lisiados y hay ciegos de ojos vendados.
Hay quien teme la soledad y la intimidad.
Quedarse atrapado de uno mismo, de su propia ignorancia.
Con la voluntad alienada la sensación es propia del vacío.
O pensar demasiado en uno mismo y estar ausente de todo cuanto está ocurriendo alrededor.
Yo lo llamo perder el norte.
 
La vida se esfuma mientras damos vueltas sobre un eje descordenado.
Perdiendo el tiempo en elecciones absurdas, en vicios ya viciados.
Olvidando lo que importa.
¿Y qué importa? Ya no hay valores. No valen porque no se siente y menos se piensa lo que siente.
Nos abrumamos con adornos.
Los lujos nos apartan de la vida real.
La vida es una experiencia intensa.
Se infunde su miedo y se vende comodidad.
Se crean necesidades innecesarias.
Contagian la locura interiorizada en la conducta cotidiana.

Las palabras están perdiendo su sentido. La comunicación se desvanece entre el bullicio de la gente. 
Mejor calló y me dejo sentir. Como cuando estamos a solas. Mi respiración habla por mí y los ojos tienen su propio lenguaje.




5. La basura

      Aquí y ahora estoy sentada. Observo y medito y así me surge un sentimiento que me revuelve el estómago, que me forma un nudo angustioso. Parezco una colilla más en la inhóspita estampa.

 

Parece ser que el último escalón es la basura, mucho después que la ignorancia o la injusticia, mucho más por debajo esta la basura. Algo que ya no tiene uso, inútil completamente. No se puede hacer nada con ella. No se sabe si es mejor amontonarla y enterrarla bajo el suelo como un mal recuerdo o dejarla esparcida por el medio. Yo estoy participe con la segunda opción, voy a explicar el porqué:
No se puede ocultar toda la mierda junta debajo de la tierra, que hipocresía y que injusticia para la tierra. Pero si la basura nos acosa y esta presente en todo momento puede que empezamos a actuar de dos modos distintos:

 1.      Que nos acostumbremos a vivir rodeados de mierda y esperar al agotamiento de los recursos, a la explosión de la tierra o morir de epidemias, enfermedades, contaminaciones...
2.      Acabar hartos de la situación, adquirir una conciencia social y hacer algo con el deshecho que cada uno formamos día a día.
 Ocultar la mierda y amontonarla nos llevaría a una explosión mierdosa, pero esta mal hablar de mierda pues no hay comparación entre la mierda y la basura.

Así esta mentalidad caerá por su propio peso. El deshecho se cree inútil, el último escalón, no se puede hacer nada con ella, nos resignamos a reutilizarla, la enterramos y cerramos el orificio con llave.
Sin embargo el espacio habitable no es infinito, no hay espacio para guardar tanto deshecho ni tampoco hay recursos infinitos para agotarlos con tanta precipitación. No damos tiempo a la renovación.
La tierra se convierte en un manto de basura cotidiano. Nuestras vidas se hacen compañeras de la basura. Lo próximo será la amistad, el amor, el conflicto y la resolución pacífica o no. Quizás gane la basura.

El contexto está impregnado de ignorancia humana. Los niños aprenden a jugar entre la basura sin advertir que su presencia hace daño y que su responsabilidad es ajena:

          Los pájaros han sido sustituidos por bolsas transparentes que divagan por el cielo. Las hojas son tetra-briks de zumo aplastados en el suelo, pisados una y otra vez, sin ser percibidos. Las nubes se comprenden por nebulosas de humo y gas. El sol es una lámpara lejana y ajena que importa menos que la bombilla de esta habitación. El agua corrompida del pilar hace emerger los peces a la superficie que se arropan entre bolsas de chucherías. Las hormigas sobreviven dentro de una lata de coca-cola. Las palomas vienen a devorar todos los restos que han dejado los niños por el suelo.
Y si echamos imaginación al asunto y apreciamos el futuro cercano, la basura se convertirá en pan de cada día, la protagonista de nuestras vidas.



6.El jardín de los sueños

Siempre que termino de comer me gusta tumbarme en el jardín de mi casa.
El jardín de mi casa parece una selva; el césped esta muy alto al igual que las flores, las palmeras y los setos.

Me gusta tirarme en entre el césped  y cubrirme con las margaritas y vestirme de verde y marrón con muchas  hojas . Mientras veo como me sobrevuelan las mariposas.

Al rato de estar tumbado empiezo a pensar cosas.
Pienso en la discusión con mi jefe,
pienso en la chica que me gusta,
pienso en la puerta que hay que arreglar
o el cuadro que siempre he querido pintar.

Más tarde me quedo dormido y empiezo a soñar,
sueño con todas aquellas cosas que me da miedo hacer.
Sueño que insulto a mi jefe y se queda pasmarote,
sueño que beso a Ana y ella se deja,
sueño que destrozo la puerta a martillazos
y que cuelgo en la pared el lienzo en blanco.




7.Pensamientos de fuego


         El agua, que siempre ha sido agua, estuvo cansada de serlo se empeño en que quería ser fuego. Decía que a la gente parecía no importarle demasiado, que la mal gastaban y hacían un mal uso de ella. En cambio el fuego era respetado y todo el mundo lo tomaba muy serio. Entonces buscó al fuego por todos lados para apagarlo y quedarse con su poder pero el fuego al ver que el agua lo estaba buscando se escondió en lo más profundo del centro de la tierra.
El agua, desesperada ya, hizo crecer pensamientos de fuego en los ríos, en los pantanos, en los lavabos y hasta en la wáter de tu casa empezaron a crecer estas lindas flores que se encargaban de dar la señal si veían a fuego aparecer.
Fuego estuvo muchos años solo y escondido. Así que un día decidió cavar un túnel a la superficie para ver de nuevo a sus amigos. Así cuando menos lo esperaba el agua, fuego salía por la chimenea de los volcanes y por unos momentos volvía a sentirse libre.
Pero los pensamientos de fuego se extendían ya por toda la tierra y finalmente un día vieron a fuego salir. Avisaron al agua que apareció rápidamente. Fuego regresó por la chimenea del volcán y el agua lo siguió por los túneles de agua subterránea. El agua se acercaba cada vez más al fuego y a la vez se iba haciendo más pequeña hasta que cuando casi lo alcanzó, se evaporó totalmente volviendo a la superficie y convirtiéndose en una esponjosa y mullida nube, que más tarde se hizo lluvia para convertirse en un charco y este ser absorbido por la tierra para llegar de nuevo a los túneles de agua subterránea y continuar su búsqueda. Pero el agua se volvía a evaporar una y otra vez.
Así el Fuego ha permanecido escondido en el interior de la tierra y aparece de vez en cuando mientras el agua incasable lo sigue buscando y así se forma el conocido ciclo del agua.





8.COMO LA VIDA MISMA

            Ahora que mi respiración se ha parado y mi corazón se ha congelado en este duro invierno, las imágenes vienen a mí narradas como un misterioso cuento. Yo era aquel gran árbol que sobresalía en la espesura, con miles de ramas que brotaban de cada experiencia, con cientos de raíces que se entremezclaban con otras plantas de la frondosa vegetación que habitaba en tan agradable entorno. Un nuevo árbol crecía a mi lado y necesitaba toda mi energía, sus suplicas venían a mí en forma de raíces que querían enlazarse con las mías para crecer juntos. Como un ruido de sonidos dispares, cada tono de su voz me sorprendía, haciendo que me aferrase a una idea distinta en sus diferentes gestos y situándome en una situación aislada de toda predicción posible. Nunca había tenido un compañero tan íntimo y podía notar como el más leve impulso de mi aliento afectaba al vulnerable movimiento de sus palabras, al contorneo de sus formas y al pestañeo de sus hojas. En la selva todo es muy intenso y uno se rodea de los colores más profundos, se puede respirar a vida, asumiendo que el peligro acecha constantemente y aceptando que nuestra única función al existir es la de existir en sí mismo sin más. Dicho esto, nuestra única preocupación era la idea de existir o la de no existir. Sin ningún problema, mis raíces se volvieron a compartir, sabiendo que esta nueva unión me haría más vulnerable, pues de entre todas mis arterias compartidas, la más importante de ellas me conectaba con este nuevo ser que crecía a mi vera y él se haría cada vez mas fuerte mientras yo iría debilitándome, pues yo tenía ya mis años y las nuevas especies crecen con fuerza.

 Al principio la savia nos brotaba a borbotones y la intercambiábamos con alegría,  pero había momentos que notaba como aquella unión se tensaba, tanto se estremecía nuestro flujo, tanto que nos agobiábamos y nos estresábamos asumiendo el riesgo de que podía quebrarse el lazo que nos hacia dependientes el uno del otro. Él creció notablemente mientras mi flujo encontraba dificultades para llegar a todos los extremos y se atascaba en muchos tramos. Si no hubiera sido por aquellos chutes de savia que me venían de fuera, me hubiera secado en el primer verano, pero sobre todo me mantenía con vida el hecho de saber que otra vida surgía bajo mis raíces y que tenía que mantenerla.  Durante las tormentas  preveníamos las adversidades que podían debilitar nuestra relación pero es en el silencio de la calma cuando se oían los crujidos de las ramas rotas y como después caían al suelo. Durante los arduos veranos los árboles heridos terminaban de secarse, cerrando sus párpados por la falta de agua. Pero en el invierno  algunos árboles mantenían su vida suspendida, esperando a que la temperatura subiera para volver a dejar a correr su savia. A lo largo de los años he perdido muchas ramas y he cambiado miles de hojas, en cambio mis raíces son las mismas, pero más viejas y rugosas. Yo temía que un día aquellas arterías se secasen, que mi gran compañero también cayese por mi culpa o que contrajéramos alguna enfermedad que nos pudriese lentamente por dentro. Aquellas ideas germinaron en mi cabeza como un virus y pronto me vi avasallada por muchas otras más que no dejaban de golpearme. Aunque el crecimiento de mi compañero empezó siendo lento, pronto alcanzo un gran tamaño, agrandando sus raíces y haciendo nuestro vínculo cada vez mayor. Nuestra gran raíz compartida estaba al aire, se podía ver claramente como ambas se buscaban y se fundían por encima de la tierra. Los hombres podrían cortarla para abrir paso y no tropezar con ella, los animales podrían roerla, la lluvia podría enmohecerla o un mismo rayo podría partirla. Tal preocupación no existía en mi compañero, el crecía cada vez más fuerte y más ampliamente, mostraba sus grandes raíces con exhibicionismo, diariamente ocupaba más lugar del bosque, siendo más visible para todos, atrayendo más fauna y por supuesto dándome más sombra porque me había ganado en tamaño y teniendo mis años ahora era yo quien podía vivir gracias a él.  Pronto sería una plantita comida por la selva. Subían las temperaturas alejando el inverno de nuestro entorno, empezaba a flaquear, mis flores no eran tan abundantes en primavera y algunos animales empezaban a habitar en las zonas huecas que ocultaba mi corteza. Me sentía muy agobiada por esta idea, me gustaba la selva y el hecho de existir bajo cualquier forma, no entendía porque yo había empeorado tan rápidamente,  a mi alrededor había otros ejemplares mucho más antiguos que yo y en mejores condiciones. No se les veía estresados, aunque algunos de ellos estuvieran mutilados, hasta se podía ver como un árbol en concreto se torcía de tan bella manera hacia un lado, causa del peso desajustado que llevaba soportando durante años. Yo en cambio no podía quejarme, tan solo en el crecimiento tuve que esforzarme mucho para salir adelante pues algunos animales debilitaron mi estado comiendo de mis tallos más débiles. Pero una vez pegue el estirón,  fue muy emocionante coordinar todas aquellas funciones a unos niveles tan altos, nunca sufrí una mutilación aunque sí que tuve varias fracturas que se recuperaron con el tiempo y de las que sigo conservando algunas cicatrices y bultos. Sentía envidia por el resto de árboles, me parecían todos más fuertes y dignos que yo. ¿Podría sufrir un árbol de ansiedad? Yo la sufría pero nadie parecía advertirlo, era una enferma más entre miles de árboles en proceso de desintegración. Tenía que mantener el contacto con las millones de hojas, soportar las miles de ramas que divergían de mi erguido tronco, que se alzaba hacia el cielo como si quisiera asomarse a ver el mismo universo, abriéndose paso en una densa manta verde para absorber el menor rayo de luz que se filtrase, pero sobre todo tenía que mantener fluidas aquellas raíces que se hundían en el subsuelo y volvían a aparecer unos metros más adelante. Me sentía mayor para luchar por la supervivencia, me angustiaban muchos factores que podrían desmejorar la relación que manteníamos aquel nuevo árbol y yo, en un futuro seremos insostenibles y la propia selva nos devorará sin piedad. Y bajo ningún concepto quería que esto ocurriera. Si uno de los dos debilita, será comido por el otro,  si uno enferma el otro morirá también por contagio, aquello que nos daba la vida también nos la podía quitar. Es notable que esta sensación me angustiaba, me sentía responsable de lo que ocurría aún sabiendo que no teníamos opción. Las raíces se mezclan con el entorno y uno crece buscando la luz, el hecho de haberlo hecho en una dirección u otra es causa de las circunstancias. Si enfermaba no tenia opción de evitar contagiar a mi compañero, no podía huir y salir corriendo. Mis raíces estaban allí asentadas y nada podía cambiar eso, es como nuestra nacionalidad, un árbol que nace en la selva tendrá su origen allí aunque lo trasplanten a un parque de Nerja. Por eso hay que cuidar mucho a los árboles con los que uno tiene más relación, con los que uno comparte sus raíces, con el que uno mantiene un diálogo constante aunque parezca que la distancia os separe,  ambos sabíamos si teníamos una falta de oxigeno o necesitábamos más agua, ambos sentíamos lo que necesitábamos el uno del otro. ¿Podía él sentir mi angustia? ¿Podría yo contagiarle mi estado de ánimo? ¿Y si el se moría por mi culpa? ¿Qué podía hacer yo más que entregarme a la vida? ¿Y que era la vida sino crecer hasta llegar hasta nuestro clímax y después esperar la muerte lenta mientras somos devorados por otros seres hasta que se nos traga la tierra? Veía los días pasar y no encontraba respuesta, tampoco podía huir de mis pensamientos y de la desconocida incógnita que me hacía debilitar y verme cada vez más cerca del suelo, mientras mi compañero me seguía comiendo el terreno. Ya no me preocupaba el alzarme al cielo, mis hojas declinaban y se tornaban hacia un color pardo, mis ramas no tendían a bifurcarse sino a ser muñones que no dejaban pasar la circulación. Mis estrías resaltaban en mi cuerpo afeando sus formas y mis raíces habían perdido capacidad de absorción. Ante la gran selva que compite a mí alrededor yo me sentía como un ente débil que debe ofrecerse al mundo y aportar en su lecho de muerte la ofrenda de su cuerpo.

Sin embargo un día ocurrió algo que nos dejó a todos perplejos, mi árbol compañero despertó aquella mañana con muy mal aspecto. Nadie entendía que pudo haber ocurrido, a nadie más le había pasado. Su desmejora era muy notable, había perdido muchísimas hojas durante la noche, su color se tornaba sombrío y lo que más me preocupaba, no me llegaba apenas su flujo, la savia corría con muy poca fuerza y eso me congelaba el aliento. Según mi pronóstico estaba muerto o en fase de hacerlo. Parecía que se hubiera chupado para adentro, como si se hubiera desinflado, como si hubiera estado días sin probar bocado. Me pase el día observando cualquier signo que delatará la causa de su enfermedad, pero no se veía nada, ninguna señal en sus hojas ni en sus ramas que indicara la más mínima pista, aparte de la aparente desnutrición que mostraba. Llegó la noche y con esto aumento mi desesperación, por encima de todas las cosas quería que aquel ser que nació bajo mi techo sobreviviera, más ahora que yo llegaba a una fase terminal, alguien debía ocupar nuestro territorio. Fue la peor noche de todas, cualquier ruido me atormentaba, una pequeña brisa podía asustarme, las nubes me aterrorizaban con sus formas, la oscuridad se volvió cruel y todos los seres de la selva nos acechaban esperando a que pudieran oler a muerte. Ocuparan nuestro santuario, utilizaran nuestras ramas para nidos, tomaran cada parte de nuestro cuerpo y la esparcirán por el bosque, las hormigas se llevarán nuestras hojas, los hombres cargarán con nuestra madera y ya nunca más volveremos a ser árboles. Dejaremos de tener una función existencial para tener una función servil a los demás, dejaremos de pensar por nosotros mismos para que otros piensen que harán con nosotros cuando no podamos decidir. Todo esto me daba vueltas porque tenía mucho miedo de no saber que iba a pasar. Pasó la noche con amarga estancia, a la mañana siguiente yo me sentía más cansada que nunca y mi gran compañero ya no sostenía una sola hoja entre sus brazos. Dándole por muerto, me sumí en una gran pena y de nuevo me abordaron nuevas preguntas. ¿Y si le hubiera matado yo con mi propia angustia? ¿Le habré colmado con mis preguntas? Si ambos nos nutríamos de nosotros mismos, puede que en mis raíces también quedase mi tormento, compartiendo dicho sufrimiento con el árbol que esta frente a mí muerto. Cuando las plantas se estresan sus funciones vitales se atrofian, nos podemos atrofiar por un exceso de calor o de agua, nos estresamos por una mutilación o por una falta de nutrientes. Yo me sentía estresada por el hecho de sentir como otro ser había crecido en mi regazo y tras descubrir su bella forma envidiarlo y atormentarlo con mis oscuros pensamientos. Yo era la causa de su enfermedad por eso con el devenir de los días me fui volviendo más triste, ni los animales querían albergarse en tan penoso lugar. Mis ramas se fueron debilitando y mis raíces se alargaban buscando más alimento para este cuerpo que se consumía. Allí tenia yaciendo el cuerpo de mi cuerpo, ya no tenía una función de ser, sino de ser para los demás. Mis raíces absorberán sus restos, pero antes de que esto pasase, yo hubiera preferido morir de hambre y pena, cerrando todos mis conductos y dejando que me auto devore la carne de mi propio sistema. Pero no tenemos elección y yo desde luego no la tenía. Cada especie nace con el sino que le ha sido asignado. Mis raíces crecieron buscando la carroña y la putrefacción de aquel cuerpo disecado, pronto sus raíces y las mías se mezclaron más que nunca. Literalmente me hubiera gustado comérmelo para llevarlo dentro. Mi estado fue mejorando levemente, ambos parecíamos un solo árbol, y él asemejaba una rama podrida que saliera de mí. Llegue a crecer tanto como para que mi compañero quedara en el centro, como si estuviera abrazado por mis ramas, como si fuera un hijo protegido por su madre. Una tarde pasó algo que no esperaba y que me dejo perpleja, una de mis ramas cayó al suelo, rasgando profundamente una de las raíces podridas de mi devorado compañero. Que tremendo asombro cuando de aquella ranura aún se podía ver algo de savia pero también unas bolitas pegadas  a sus conductos. Durante los siguientes días empecé a notarme muy rara. Bichos, larvas, gusanos, cosquillas dentro de mi piel, alguien se había pegado a mis paredes interiores y me estaba absorbiendo lo mejor de mí. Hasta que no vi aquellos bichos en las raíces de mi compañero no advertí tal molestia en mi interior. Aquel maldito árbol putrefacto estaba infectado de ladillas o lo que fuera aquel espécimen que te devoraba en segundos. Aquellos diminutos animalitos se pegaban a las raíces y cortaban la conexión con el exterior, por eso perdí el flujo con mi compañero y con esto la comunicación más intima.  Yo no tenía edad para soportar una plaga de este tipo, pero mantenía la esperanza de poder salvarlo, si todos los bichos vivieran en mí, él podría sanar y llegar a revivir algún día, era cien años más joven que yo y aún podía alcanzar las vistas que tanto esfuerzo me costó poder disfrutar. Pero tampoco elegía yo quien vivía y quien moría. Así que me limite a ser un árbol y hacer como hacen los árboles. Sin poderlo evitar terminé comiéndomelo vivo. Aquellos bichos lo devoraron y no pude hacer nada más que asfixiarlo y tomarlo como parte de mí. Aquel árbol que un día me hizo sombra ahora se confundía en mi ramaje.

El verano se alejaba y de nuevo bajaban las temperaturas, guardaba la esperanza de que en el invierno aquellos bichos desparecieran con los fríos y que el destino me deparará una muerte más digna para un gran árbol. Aquel invierno llegó muy frio y yo apenas tenía savia guardada para pasar el inverno, las plantas no podemos suicidarnos por lo que advertía una muerte lenta pero ocurrió de una mejor manera. Una noche me quede congelada y aunque podía seguir sintiendo, no podía moverme, al día siguiente cayo un árbol cerca de mí y debido a nuestra rigidez me partió en dos, acabando con mi vida en ese instante. Esta es la vida que he conocido y no fui dueña de escoger otra opción, hay quien está determinado para ser ave y tener que volar por el inmenso cielo, hay quien debe arrastrase por el suelo o trepar por los árboles. No se puede elegir más allá de las limitaciones, pero hay que ser consciente del enorme potencial de nuestras dotaciones. Durante más de cien años viví en el mismo lugar, pero este mundo cambia a cada segundo porque todos los seres mutamos a cada momento,  formando entre todos un mundo distinto  y nuevo. Pero no todos podemos apreciarlo de la misma manera, yo quedaba absorta oyendo como crecían las flores en la noche, como marchitaban las hojas secas en el suelo, como oscurecía el cielo al pasar las nubes, hasta sentía el cosquilleo que me hacían los insectos al posarse en mi hojas. La selva también cambia y hace que te transformes a una velocidad vertiginosa. No me juzguen por mis actos sino por mis circunstancias.




POESÍA



1.PANDILLEANDO

24 horas tiene el día, la noche no se ha de contar.
Porque es otra realidad donde quedamos en suspensión.
Reloj y calendario son grandes estorbos y hacen mucho mal.
Sólo la muerte marcará el final de un cuerpo material que transciende.
24 horas tiene uno de esos días que quieren ser normal
Me despiertan con alarmas, llamadas, gritos y averías.
Los electrolitos no funcionan, se ha fundido el carnaval!
Pero he alargado el día hasta la semana y he mantenido
la noche durante un mes sin perder la claridad mental.
El tiempo y el espacio son fantasías del humano ofuscado
Para hacer de lo abstracto algo manejable en el geoide terrenal.
Yo alucino dentro de mis propias e inconclusas coordenadas,
donde cuerpo y mente se sitúan en un estado por siempre desigual,
como si fueran río que no morirá hasta quedar maloliente y estanco.
Báilame el agua, mueve las olas del mar, cae por mis cataratas,
piérdete en la inmensidad y allí me encontrarás en mi más pura esencia.
Pandilleando andoooooo……………………………………….

Dedicado a todos aquellos que violan el tiempo para que estemos juntos hasta el final.


2.SECRETOS


Secretos. Siento sus fríos peliagudos en forma de gotas sudorientas, quiero tirar con fuerza al mar todos los candados que me atan. Así me levantaba yo todos los días de buena tarde, nada más levantarme. Antes de tomar la sopa y mucho antes de lavarme. El ocaso huye tras las montañas dejando un halo de nubes y  en el suelo seguirá tirada la ropa de hace un mes. Está llena de aromas que me evocan. El olor a aceituna en mi pañuelo, las botas de arena levantina y sal, , hasta el verde de las hojas norteñas se puede husmear. Y el olor a fritanga de la capi, también sigue ahí, impregnado en mi nariz.


Hay secretos que me gustaría vomitar, pero ni las paredes de mi casa pueden escucharlos. A ellas también les vende los ojos para evitar que vean mis horrores enfermizos arrastrase por el pasillo. Ideas chorreantes, goteando por toda la casa. Hay que poner en remojo hasta la última neurona infectada. Abierta la nevera aunque no hubiera nada, el caso es mantener el olor a putrefacto que tapa el agujero de la ventana.    


Voces y sonidos del bosque que aullan en la soledad de tu noche. Cuando menos te lo esperas surgen del inconsciente y te tientan cuando duermes. Por eso no yazco de noche, cuando llega el alba peleo con el gallo encrespado de la aurora, enciendo un cigarro y espero a deshora, siempre a deshora y en dirección contraria, siempre queriendo lo que no toca. Siempre girando en mi órbita.



En mi tumba los secretos se metamorfean. Se amontonan y después fregarlos cuesta. He visto gusanos y seres mutando dentro del desagüe de mi azotea. El fango se arrastra por mis cañerías lentamente, tiñendo los huesos de un verde viscoso y opulento  que se mezcla con el polvo de ángel,  pues yo no tengo sangre. No me pidán transfusiones, me costaría tener que cobrarles...



3.Turbios despertares

Latigazos en el aire, espasmos y golpes de cadena
así me despierto bailando el desconcierto que en un columpio me lleva
No creas que yo no lo pasaba mal cuando me quitaba las botas 
no soy así, siento mis afecciones pues son mías y más me incomodan 
Lo quieras ver o no entre estos acordes me estoy derritiendo
la lógica sucumbe a los sentimientos, desquiciada  y esperando entenderlo

 Si todo es mentira seguiré violando mis fantasías con lo que no debo 
dulce veneno corriendo por los conductos más  recónditos e internos 
Sangre que bulle y me quema cuando está siendo cautivada por dentro 
Dos criaturas de algún tebeo remoto manteniendo los ojos bien abiertos 
y subiéndose por las paredes del túnel que guían al mismo puerto
   
Soy una salvaje en cautiverio y solo puedo confiar en mis instintos
cruzaría cualquier río embravecido por estar contigo un segundo efímero 
La demencia es mi sombra, me sigue porque tiene manía persecutoria
 cuando se despista me alejo y lucida estoy un rato a solas
Suspendida y oscilante cual ajusticiado, sin futuro ni pasado
me elevo del suelo soñando recibir el frenesí más preciado
  
La inspiración me rebrota como un manantial de agua fresca
vivaracha y prolifera sale a borbotones por  todas mis esporas
Me alegro de estar viva, sentir el dolor y desfallecer de emoción 
Te has posado en mi como una semilla que poco a poco va germinando
Afortunada a tu vera y con esa música que simula mi propia banda sonora 
No puedo parar este tren que motivado deambula, no para de crear y decirme cosas

Tu sola compañía me monta en una moto que me conduce a sitios lejanos
He viajado a selvas oscuras, desiertos infinitos reproducidos por fractales,
dejándome llevar por el viento que me empuja en mitad de una tormenta de arena

Entonces disparos, hachazos y cortes
Me salgo de la carretera y tengo un accidente  
Impactos de realidad tirados por el arcén y afilados cual machete Quiero correr para ocultarme donde nadie pudiera encontrarme
tornaré los días noche gritando lo estúpida que soy en gran parte
tomando represalias contra mí misma, devorando cual monstruo la ansiada carne
me he dado la vuelta tragando espuertas de lo que siento 
tengo los órganos fuera y siento que lentamente muero 
porque todos los nervios se me han quedado dentro


4.MORTAJA A LA MORDAZA

Vivimos en la hurtada despensa que hay al fondo del comedor. Nos han cortado la luz y a oscuras nos quieren dar de ostias.


Los que creen ser los amos imponen su nueva ley y como si fuéramos perros en rabia quieren amordazarnos. Mil veces que repitan que estamos crisis o que hay que limpiar las calles de anarquistas amenazantes, seguirán siendo patrañas contadas con muy poca clase.


 ¿Esperan a que agachemos la cabeza resignados y ver como nos golpean? Que no me cuenten milongas, la realidad está en la calle y no la describe con claridad ninguna de esas personas que dicen que nos representan.


Esta farlocracía faloteizada está destinada a verse devorada como pez que se muerde la cola. Y los que preferimos mantenernos al margen de la sociedad enmudecida y en estado de shock, somos avasallados cual salvajes y agredidos cual bestias inmundas. Sin ningún tipo de aviso se presentan bajo el techo donde descansas, te acusan de terrorista, anarquista y demás etiquetas que le vengan en gana, y con todas sus difamaciones infundadas se creen dueños absolutos para sentenciar tu vida y acusarte de ser quien no eres, ansiosos de darte el justo castigo.


   
El orden y la ley, dogma y crew disfrazados de malotes y en turno de noche. Animales siempre a la defensiva, parecen asustados, escondidos tras los matorrales. Yo no tengo porra, no me hacen falta sus pistolas. Dicen que sembramos el terror pero yo solo planto ideas 
entre patatas y amapolas.   
  


¿No han pensado que si nos conciben como antisistema la mordaza no nos funciona? Hemos anulado todo sistema, y el respiratorio era una molestia. Lo cambiamos por branquias y un par de aletas. Por eso nos rapamos los lados, para que el oxígeno entre mejor por detrás de las orejas. 




5.MUJER EN LA SOMBRA



Recuerdo como  apareció en mis sueños.
Como una flor que se abre y deja escapar mis anhelos.
Se adentraba en la noche entregada a mi espera,
caminaba trémula y oculta por una negra tela.


Quieta, con pose cautelosa y cabellera recogida.
Permanecía sombría detrás de la puerta.
Temía acercarse pues acostumbra al rechazo.
Su mirada abatida desvelaba un cargante pasado.
Una persona que no descansa ni en noche ni en día.


Yo podía leer sus confesiones a través de sus gestos.
Su respiración entrecortada, sus manos protegiendo el vientre.
Venía furtiva a contarme el fruto de la mórbida simiente.
Una historia que censura la cultura y engendra dementes.


La culpa fue nacer mujer, tal fue tremendo descaro.
La culpa fue tener la suavidad de la uva y no espinas en la piel.
Nacer con jarras en el pecho y un sexo de desdén.
¿En que momento dejó de ser persona para ser solamente mujer?
 

Le propongo algo atrevido y desafiante.
Le sugiero un acto rebelde e inconforme.
Un renacimiento que deberá surgir de ella misma.
Una defensa ante la ofensa de nuestra igualdad.
Le declaro una liberación en toda regla.
Con triste ingenuidad alguna preguntaría:
Libertad: ¿Qué voy a hacer con ella?
        

El camino es largo pues la herida es profunda.
Es inviable seguir con el abuso que la tradición oculta.
Su pensamiento esta encarcelado y su pecho oprimido.
Quisiera verla a su antojo sin atraer  ningún castigo.
 

¿Pues quién merece tremenda condena?
Sí en el hogar es criada sumisa.
En el debate su voz es omitida.
Hasta en lingüística el machismo predomina.
 Dice el refranero que de la mujer resabida apártate enseguida.
Y a un hombre de saber solo una mujer le echará a perder.


Sus sueños son un profundo y abismal secreto.
Algunas debieron privarse de la vida para guardar la muerte de negro.
Mitológicamente nace del hombre;
ella es la esclava, mira por donde.
Sus amores son un ensueño que alimenta la quimera.
Desgraciada si es mayor y soltera.
Mala suerte para la que duerma con el calor de la correa,
 para la que duerma empapada en lágrimas de impotencia.


Cuantas se disfrazaron de hombres para guardad la dignidad del teatro.
Cuantas intelectuales se bautizaron de “Fulano” para poder ser alguien.
La historia oculta mujeres que fueren grandes genios,
extraordinarios potenciales que quedaron  olvidados en el tiempo.


Hay bocas manchadas que hablan de amor.
Mujeres con amo que reciben golpes por instrucción.
Hay celos que matan y dicen a nuestras madres adiós.
Jóvenes violadas que ocultan ahora sus ganas por el temor.
Niñas marcadas como vacas, víctimas perfectas para el opresor.


La mujer anda un camino de luz de entre las sombras.
 Ya no es un espectro que sale con  miedo en la noche,
 sale cuando quiere, segura y con la melena al viento.
 Es una mujer real con mirada al frente y tomando un paso derecho.


 No es más débil, ignorante o torpe que un hombre.
 Ahora tiene la oportunidad de elegir con los derechos que le corresponden.
 Su vida no se destina a guardar cuatro paredes.
Merece desempeñar un trabajo equitativamente remunerado.


Desgraciadamente la tortura de la mujer continúa.
El maltrato físico y mental es pan de cada día.
¿Cómo permitir que niñas con 6 años estén obligadas a casarse?
Cultura y religión no son excusas justificables.


 Hay niñas a las que les mutilan los órganos
para arrebatarles el placer de sentirse vivas.
Leyes de hombres que mutilan a sus mujeres.
Si el hombre les abandona, se hunden en el desamparo,
por que sin ellos creen no ser nadie.


Hay niñas que son objeto de prostitución y de tráfico.
Son concebidas como una propiedad del marido, del hijo o del padre.
Donde el aborto es ilegal mueren jóvenes fértiles.
Ignorando nuestros derechos hacemos del maltrato un mito irrefrenable.
 

Hay que renovar las falsas creencias y ser responsables de hacerlas respetar.
Sabiendo que es una lenta transformación que acarrea el esfuerzo de ambos sexos.
Supone un cambio mental en la visión errónea de cada género.
Renovar los roles en las sociedades patriarcales es un nuevo reto.
 

No más publicidad sexista donde la mujer queda pasiva en un 2º plano.
¡Aparecemos cosificadas en escaparates, vaya disparate!
No somos maniquíes de postura artificial y manejable.
Educación audiovisual merece una reflexión relevante.


Parezca que exista una regla para medir la belleza.
Se presenta la mujer como un busto picado de impurezas.
Existe una obsesión atroz por estereotipar a la mujer,
todas bajo el mismo modelo insalubre y superficial.


Sexismo desde la más tierna infancia:
rosa ingenuo y tierno para la niña dócil,
azul seguro y confiado para el niño principesco.
Para ellas muñecas esqueléticas con  cientos de complementos,
Para ellos coches de carrera o pistolas como entretenimiento.




Cada vez que una mujer es discriminada aparece en mis sueños.
No importa su raza, religión, tamaño, color o peso.
Y aunque cada vez se muestra más real y atrevida,
siguen habiendo noches de tormento, de angustia y de pena.



6.Tiempo fugaz
 
Tiempo, corre, se acaba.
Como agua desvanecida en las cuencas de tus nalgas.

Números, prisa, nos controlan.
Las ratas no deben entretenerse fuera de la consola.

Agujas, pinchazo, el contador se desinfla.
Misma angustia si busco y me encuentro perdida.

Alarmas, tic-tac, este segundo estalló ya.
Tan efímero que los sueños encajarán la realidad.

Silencio, vacío, latidos de tu corazón.
Puñales de acero que no dejan espacio en esta habitación.

Llegamos, suspiros, ansiosos de más.
Morbosos motivados por no poder gritar.

Principio, final, vuelta a empezar.
Destinados a correr hacia ningún lugar.


7.Sueño contigo




Ahora solamente deseo que al dormir este sahueso cuerpo
despierte la mente y en la oscuridad te encuentre.
Abriré despacio la puerta de tu cuarto,
me hundiré en tu cama muy despacio.

Suspiraré en mis adentros,
me perderé en los pensamientos,
despertarás sorprendido pero
ya me habré ido.

Notarás que la cama es desierto
y las dunas arrugas del cuerpo.
Mirarás el reloj que se mece muerto
pues todo forma parte de mi sueño.




8.Recuerdo de un orgasmo


 
Me gusta comer  fruta y
                                  canela 
                                              sobre sus labios.
Desbocar la lengua de chocolate
                                             que funde el vientre

                                           en un pastel de nata y carne.
Su respiración está cálida, húmeda,
                                           entrecortada por los gemidos.

Las guindas         sobre el pecho            me arden.

La boca irascible está        indominable.

Reveldes las piernas
                               cual  animal salvaje.


El sexo   afrodisíaco     se retuerce     bajo espasmos.

El río se desborda 
                         plácidamente             
                                           dentro tu boca.

Entreabro los párpados
                                   para recordar la mueca 
                                                 que emerge de tú orgasmo.





9.Delirios de alcoba

         Llueve con fuerza, hay tormenta primaveral. Me despierto azorada y turbada de mi propio desconcierto. Me dirijo a la ventana para dejarme caer en el poyete frío y húmedo que ofrece vistas a la gran ciudad.

Asomo la cabeza entre las rendijas y dejo que un pequeño vendaval peine las tramas que no supe desenredar en la noche anterior. Quedo alelada por el rugido que conforman los plásticos al ser fustigados por el aire, por las macabras sombras que toman al inflarse cuando el aire intenta descuajarlos de la pared. Necesito evadirme de esta angosta habitación antes de que mi profunda y agitada respiración lo despierte.

Observo las risas flojas de los estudiantes despreocupados que quedan en la puerta del bar apurando sus últimos tragos o aquella pareja sentada en un banco que se besa apasionadamente, tocándose con indeferencia, aprovechando antes de que despunte el alba y destapen al claro sus rostros trasnochados y un aliento bañado en tabaco y alcohol.

Dejo abierta la puerta al exterior dejando entrar al bochorno, calor de máquina y humo, nube de polvo y ceniza. De vez en cuando una leve brisa se cuela buscando escondite en las comisuras de mis labios para remolinarse en mi boca y deslizarse por mi garganta, desanudando la angustia que hace que esta noche sea más oscura que las demás.

Necesito de ti, tengo que volver a soñarte y conseguir mantenerte en el recuerdo. Pero apenas si recuerdo tu nombre y al girar la mirada hay otro cuerpo en tu lugar. Otro engaño, otro desatino desafinado, otra melodía que se perderá en la espesura del bosque de mis tropiezos al andar.

Ella nunca me abandona en esta inexorable senda, la música suena de fondo y es mi latido más hondo. Aunque tiemble la llama que enciende mi pecho o mortifique el agua que mana en mis labios, danzaré sonriente en este baile de confusos espectros que intentan asustarme con sus horrendas caretas y con sus lágrimas de sangre.

Bendita esta melancolía y tristeza que me hacen levitar del suelo y ascender a una realidad donde tú me esperas con brazos abiertos. Amor, no te asustes si delirio cuando me veo en el camino sola, los fantasmas del corazón salen a la luz a través de esta alba amorfa.
¡Las paredes me oprimen y finalmente la realidad estalla!

Me siento como una mancha de un rastro sanguinolento agarrada en la pared a sus ilusiones y esperanzas, engullendo la expresión desencajada que hace rechinar mis dientes, expectante de mí propia ruina y caos huyo de mí pero ya es tarde porque he vuelto a perderme en este implacable valle de misterios y soledades.


10.Ahogada en mi propio pozo


Hoy me siento irreversiblemente triste.
Hoy fue ayer y seguirá siendo así mañana.
Sola, pequeña y abandonada.
Repito esa canción en mi interior,
la que me aprieta el corazón con sus puños,
la que sin piedad rescata recuerdos sombríos.

Paro a llorar entre las sombras de las esquinas,
donde no pueda ver nadie esta pena mía.
Las calles se vuelven angostas y frías.
Todas las puertas están cerradas.
Divago para llegar al final de este camino embarrado,
para alzar la vista en este hundimiento de tierras.

Apenas puedo levantar la cabeza del suelo.
Me pesan todos estos sentimientos.
No hay lugar donde pueda esconderme ni esconderlos.
Me siento al final del precipicio, indiferente a todo menos a esta pena mía que me invade y me domina estos días.

Viene a avisarme, me previene de una tristeza peor.
No puedo ignorarla, merece mi mayor atención.
Tendré que remover las viejas heridas para no olvidar
todo lo que acarrearrea este solitario corazón.
Todo se nubla, el entorno se azula, la mirada se pierde.
Vuelve a sonar de fondo aquella canción.

Pienso adentro, busco, remuevo, enciendo y apago la luz.
A veces voy y otras estoy que vengo.
Unas me distraes tu y el mundo parece otro.
Otras desapareces y puede que me mantenga feliz.
Pero caeré como he caído en la oscuridad del pozo.

Mi pozo, que parece tan lógico y humano.
Mi pozo que es muy suyo y me aleja o me acerca de todo lo demás.
Mi pozo que es penumbra que alumbra la verdad.
Mi pozo lleno de intensas experiencias.
Mi pozo que es crítica y es dejadez.
Mi pozo que me aconseja y me guía, que a veces me engaña y me oculta la verdad.
Porque no quiere hacerme daño pero a veces busco la herida porque necesito tu recuerdo entre tanta soledad.

Mi pozo que es soledad,
mi pozo que es noche,
mi pozo que soy yo y nadie más.

11.Perro abandonado


La he visto.
La pena que le consumía
abriéndose paso triunfante.
Devorando los vestigios de la quimera.
Ríos de pánico corrían por sus palmas.
Mis labios disparaban “lo sientos” como flechas.

Mis malditas palabras atravesaban su robusto cuerpo.
Aquella montaña era ahora un grano de arena en el umbral.
Reducido a una lágrima de esperanza desesperada.
Rompieron los cristales de sus ojos.


Él sabía que había llegado el momento.
Intuía como un animal y estaba en lo cierto.
 La espesura del ambiente esclarecía nuestra lejanía.
Su aliento frondoso, su tacto nervioso, su voz empantanada...
Ocultó sus grotescas manos bajo el halo desgraciado que le cubría.


Un gigante derrumbado ante mí
pidiendo mi compasión y clemencia.
  Me sentía poderosa al ver abatida la bestia.
Lo siento, no quiero esclavos de mi belleza.


  

12.Herida abierta

Me siento flotando en un precipicio
Me suspendo entre dos mares de lava
El calor no abruma esta fría palidez
No puedo frenar esta avalancha que viene a mis pies

Un bosque de marfil se declara inocente
Y alega que es fantasía infantil de mi mente
Un mundo de ilusión que se desmorona
por las grietas de mi herida, abiertas de par en par.

No puede ser más hierática mi cara
Ni más desesperado el cuerpo
Mi sombra busca cobijo fuera de mí
nos quedamos a solas, con velas en el desierto

Este agujero negro no me va absorber
No voy a perderme, no en este sentido otra vez .
A ninguna parte iré sin mí, porque estando yo así
¿qué más puedo perder?



13.Mañana escurridiza


 Mi cabeza volada
hecha un tablero de ajedrez,
mis manos envueltas en tinta
se restriegan en el papel,
y mis ojos se deslizan en la pared
preguntándose qué hora es.

Nada  importa ahora
no hay respuestas al por qué.
El universo se concreta aquí y ahora
con una buena compañía
y un té para beber.
Compartiendo la locura
en un nuevo amanecer.

Gracias por compartir tu música.
Gracias por abrirte a mí.
Gracias por la relación cercana
que nos hizo pronto compartir
emociones en el tiempo inolvidables
que harán que te recuerde cómplice
y compañero de nuestro devenir.

Cuídate y no cambies.

  


14.Odio quererte

Ven y vete, ven y vete.
Ven y vete de aquí mar.
 
No puedo verte, créeme
Esta pasión deforma mi verdad.

Subo y bajo, bajo y subo
De la nube de cristal.

Pierdo la conciencia adrede
Y el sentido de la realidad.

Te quiero, te odio
Ni contigo, ni sin ti.

No quiero torturarme de esta forma
No me dejes morir así.







15.DIAMANTE NEGRO




Mi espíritu es guerrero y resistente
pero no aguanta esta eterna soledad.
Sumergida en una lucha continua por salvarme
para cuidar esta vida mía, nada más.

Ahora mi corazón es un diamante negro
camuflado en la jungla y afilado cual puñal.
Siento ira, impotencia y rabio hasta llorar.
Para ahuyentar los cuervos cargo un escudo conmigo
junto a mil caretas más.

Entre tanto desorden y caos
intento buscar la acrática paz.
Paso las horas a solas queriéndome,
conservándome y previniendo la enfermedad.

La muerte roja llega a todas partes
es imposible quererla evitar.
Por eso tengo lazos en el cielo y en el infierno,
escapo de ser el punto de mira siendo neutral.




16.Compare usted mismo el mundo (54)


Los huesos se parten 
como los troncos se tronchan.

El vapor se eleva 
como el ego se alza.

Las cataratas descienden
como caen tus lágrimas.

La tierra tiene temblores
como mis trémulas nalgas.

El atardecer es rutinario
como tu bella sonrisa.

Los problemas se huelen 
como las puertas se cierran.

El río se desborda 
como el impulso se descontrola.

Los secretos vuelan
como el fuego se propaga.

El viento susurra
como las paredes hablan.

Las montañas se desplazan
como el efecto de una mariposa.

Los libros crean vida
como las nubes forman agua.

Las personas llevámos máscaras
como los cubos tienen varias caras.

La realidad es un espejismo
como los sueños se hacen realidad.

Se siente de dentro a fuera
como el estado va en sube y baja.

Los pies quietos hechan raices
como el alma libre tiene alas.

La vida es infortunio
como el destino no esta escrito.

En la boca hay una frea
como en el sexo una cereza.

Los corazones guardan heridas 
como el océano contiene fallas.

Las huellas delatan 
como el chivato canta.

Los payasos dan miedo
como los monstruos dan risa.

La soledad atrae el recuerdo
como la multitud no significa compañía.

La verdad es insondable
como la profundidad de tus ojos.

Mi cara es un guisado de lentejas
como el cuerpo un manto alunarado.

Nace nueva vida en la que ya esta prodida
como nacen sentimientos nuevos sobre la herida.

La playa tiene una lengua azul
como la voz es una columna de ceniza.

El sol canta por los ombligos
como la guerra deja miles de ratas a la vista.



17.Contrapunto

Realidad, 
Retorcidas dorsales cargando tormento,
Corazones llenos de vacío suculento.
Cicatrices que fortalecen la lágrima,
Ladridos de impotencia contenida,
Cobardes silencios por despedida,
Deseos que despellejan al alma en tiras.

Esperanza,
Canales abiertos de verdes alivios,
Ranuras incisas en la chispa vital.
Cañones cargados de sensibilidad
que vienen urgentes de su necesidad.
Impresiones que irradian ensueño,
carros cargados con letras por alimento.



18.NUESTRO PUENTE


Entre tú y yo hemos construido un puente,
por debajo pasa un río de infinitas probabilidades
que  sumadas a la caprichosa azarosidad de la vida,
 hacen que estemos sentados en orillas distintas
mientras a veces nos observamos desde la lejanía.
 

Hay días que nos acercamos encontrándonos,
descubriendo el calor de nuestros cuerpos
disfrutando del silencio que rompe el primer beso
sintiendo el cariño que no permite la lejanía.
 

Momentos de dormir en cama,
momentos de dormir encajados y
momentos de abrazarnos en el agua
mientras la luna cómplice nos irradia.


A veces también pasean otras personas
y crece el río de posibilidades que nos separa,
nuestro puente tambalea y queda cubierto
de la misma nostalgia y melancolía
con la que esta hecha la barca con la cual mis deses naufragan.
 

Aunque nuestros puertos estén distantes
yo sigo queriendo abrazarte,
yo sigo añorando tu olor,
yo necesito volver a escucharte
aún si el puente se ha vuelto angosto y espeluznante
yo sigo queriendo volver a encontrarte.






19.Deseo inesperado


Envueltos en un divertido entramado de casualidades que nos hizo conectar,
nos llovió una intensa felicidad que hizo parar el reloj que nos manda.
Disfrutamos de las más plácidas vivencias olvidando los problemas,
arropando al corazón con un efímero y eterno sueño envuelto en seda.


Entonces conocí al hombre más bello y apuesto.
Su belleza es pura, inteligente, segura e inagotable.
Es un diamante soleado que deslumbra con sus destellos,
más sólo los que atravesamos la carne podemos verlo.

Ignora que su lánguido cuerpo ha dejado trémulas mis nalgas,
ni que su nariz prominente hizo rizar de locura mis pestañas.
Su sonrisa  ha quedado enroscada en mis dientes,
el tacto de sus manos me hicieron enfermar de roja fiebre.

Así el clavel de mi boca se baña ahora en lágrimas:
lágrimas de alegría;
al entrar a mi cuarto y oler su presencia.
lágrimas de tristeza;
al calcular las distancias y casi no llego a lamer su lengua.
lágrimas de nostalgia;
al recordar su voz y su mano en mi espalda.
lágrimas de impotencia;
si pierdo la lógica y  busco la fórmula para encontrar su boca.
lágrimas de ensueño;
si duermo pensando que dentro de poco volveré a verlo.

Besaré su ausencia,
besaré las sábanas con su esencia,
besaré la música que nos embriaga,
besaré está quimera de playa,
besaré el rastro de su cuerpo sobre mi almohada.

Este deseo es como una torre que no para de crecer,
que ya traspasa el mar del cielo tocando las estrellas
con las puntas de mis dedos, bailando con mis pechos
un canto celestial que sigue elevándome sobre este fuego terrenal.





20.El pasado me persigue
 

Y ahora vemos la mar que nos quiso tragar,
Cuando fuimos veloces para estar en contra  sin más.

Ahora no sirve de nada romper a llorar,
Fuimos ingenuos tentados por la cómoda felicidad.

Quisimos tocar el cielo y ser los primeros en llegar,
Con estupefacientes ocultar los desiertos,
perdernos en la oscuridad.

Nuestra juventud quiere volver a ser,
Nuestras canas recuerdan que ya forma parte del ayer.

!Abrázame, necesito sentir tu cuerpo caliente¡
Porque yo ya he muerto de frío.

¡Dime que este mundo no vale la pena!
Porque en vida yo ya no existo.



21.Habitación en llamas




Buscando un lugar donde querernos,
perdidos en ninguna parte
ambos desperdigados e inquietos
esperando el destello del primer beso.



El frío parecía una metralleta
que agrietaba las manos y orejas.
Buscábamos esquinas soleadas
para sentarnos a fumar entre miradas.


Me oculte dentro de tu chaqueta
y tú me cubríste cálido con tus brazos.
Me gusta oler tu cuello
y dormir sobre tu pecho.

 


Como luciérnagas en busca de luz
revueltas y atraídas por la creciente pasión,
Es ese olor que desprende el sexo excitado,
que  nos vuelve animales en puro estado instintivo.



Nos colamos en mi casa.
Te enaceite.
Te lamí.
Te besé.


Me retorcía al oírte ronronear
aquellos elogios en tus labios.


Me gustas tanto...


Me encanta cuando te pones embravecido
y me agarras del pelo acercándome hasta tu sexo.
Por un momento te vuelves loco e indomable
y yo tan dulce me trago tu poderío con gusto.

 


Mantienes la mirada cuando ya estas dentro.
 Unión vigorosa y segregante de drogas del cuerpo
que enloquece a esta lengua de fuego
delirando entre las rías de tus dedos.




Estoy poseída de una atracción febril,
mis carnes desviven por complacerte.
Disfrutamos dándonos el placer deseado,
hasta ascender al clímax jadeante.




Nos quedamos durmiendo.
Desperté frotándome con todo tu cuerpo,
guiada por una seducción titánica
que no sacia nunca este apetito por ti.



Hoy me he levantado en estas mismas sábanas
como si todo hubiera sido fruto de ensueño.
Me he abrazado a la almohada pegando un revuelco.
No puedo olvidar tus manos ni el fulgor que aún llevo dentro.



22.Vivo soñando de amor

Que agusto se esta soñando,
en vida no moriré mejor.
Pues no duermo soñando
que vivo despierta de amor.

Colgando de un hilo esta mi corazón,
buscando ocasión en que se trencen los cuerpos.
Mientras, tomo baños de eroticismo y fantasía,
pues cada vez que le veo le sueño durante tres días.

Mirarnos debiera ser un pecado
Me entran los nervios por el descaro.
Me inclino en la noche para recordar su sonrisa.
Me he derretido buscando sus labios.
Cada minuto me impaciento más por devorarlos.
Tanta pasión anudada a mi cuerpo hace chorrear ríos por las hiedras.
Ven a morder mi boca de ciruela, ven a probar mis labios de fresa.

La noche esta estrellada y él no esta conmigo.
Y es tan efímero el amor que quiero soñar siempre contigo.
Tu sombra me acompaña descalza sobre la acera.
Entre mis labios y la voz algo se va apagando.
Callo delirante, parada entre dos gondoleros.
Estoy borracha de amor y no me importa esperarle.
Dormiré un rato más hasta que la vida material pase por delante.





23.ESPEJOS ROTOS


Espejos rotos
Palabras quebradas
Hojas resecas que por los nervios sangran

Te vas alejando de mí a kilométricas distancias


 ¿Dónde estás? No te veo.
 Huyes y te escondes de mi amor.
 Algo me ocultas que no me quieres contar.
 Me pones a prueba guardando tu secreto hasta el final.


Un beso desesperado en un adiós tan forzado,
te sentiste muy incomodo para dar a luz la verdad.
- No me pasa nada, solo es que de otra me he enamorado.
No quiero dejarte pero el adiós es insofacto.


Espejos rotos son mis ojos.
Palabras quebradas hundiéndome en el suelo cada vez más.
Vendaval de hojas ensangrentadas.
Frío y niebla sobre la depresión de mi alma.
Distancias enormes en esta misma habitación,
un vacío que me oprime y me deja fuera de mí.


Me alejo deseándote lo mejor  de tu nueva relación
aunque empiezo a pensar que eres un cobarde traidor
por callarte y no contármelo antes, por esconderte.
Me va a doler mucho no verte, ni olerte, ni acariciarte.
Pero lo prefiero a que me ignores estando presente.


Me tomas las manos y expresas lo difícil que se te hace
Agachas la cabeza y murmuras:
-Todo ocurrió muy rápido, me deje llevar a su compás,
el caso es que te siento a mi lado y eres un primor.


Busque tu mirada y vi el brillar de tus ojos,
con la ilusión y el mariposeo de un recién enamorado.
No hay nada que hacer, todo se ha ido en un chispazo.



Rompería a llorar o te besaría por última vez.
Pero os deseo lo mejor a los dos y me contengo.
Me doy la vuelta y te quedas apoyado como un extraño
dejando que me pierda en aquella niebla tan oportuna
con andar pesado y con una mirada de espejos quebrados. 



Divago como sonámbula hasta llegar a casa.
Me siento como una chaqueta usada y tirada en el cajón
que fue tratada al principio con cariño e ilusión
pero que ha sido reemplazada por otra mejor.

 

No puedo imaginarme el dolor de no poder verte
y lo prefiero a que me ignores estando presente.
Frío y niebla me rodean, cama para el lagrimeo interior.
Más triste que la llorona y más sola que la luna.
Marinera de un mar de lágrimas, esa soy yo.


Me cuesta tanto no volver a tus recuerdos.
Borrar toda tu huella y olvidar que te sigo queriendo
Yo quería ser tu amiga, tu confidente, tu amante.
Y me he dado cuenta que no era nada de eso.
Fuimos un castillo de naipes esperando el primer golpe.



Eso pensé pero anoche volviste después de un mes apenada
Pensaste que al volver a vernos te ignoraría
y en cambio estuve más pendiente de ti.
Porque te sigo queriendo y no lo puedo ocultar.



Y en el calor de la hoguera me sorprendiste
y me plantaste un beso en la boca y me acercaste a ti,
entonces nos besamos como nunca lo habíamos hecho
y yo reía y lloraba de emoción porque habías vuelto.



Me llevaste hasta tu coche y fuimos al campo olivar
y volví a olerte y acariciarte y a no dejarte de mirar.
Nunca he sentido tanto placer, no tanto como contigo.
Te siento tan feliz a mi lado y yo que te quise tanto.



 No sabes cuanto te quiero porque nunca te lo he dicho.
Y ahora no se que va a pasar, necesito hablar contigo.

¿Porque te cuesta tanto contarme la verdad?
Te noto feliz a mi lado pero algo pasa y no quieres contar.



Esto es un sueño o una pesadilla, contigo no puedo contar.
Ahora cada minuto es una intranquilidad.
Confía en mí y cuéntame lo que pasa por tu cabeza.
A veces creo que me utilizas y por eso no quieres hablar.



 Pero te quiero tanto que no puedo pensar eso.
Me lo prohíbo aunque tonta de mí vuelva sufrir.
Es tanto dolor pensar que vuelvo a perderte,
que al final sino muero me acostumbro a no tenerte.



24.ESTADO AMBIENTAL


Siente la caricia del sonido en tus oídos
Deja que las vibraciones bailen en tus dedos
Este estudio ignora dimensiones de tiempo o espacio
Anima a llenarse otra copa de vino y a encenderse un cigarro

Llevo guardada un arma secreta que nadie se hace esperar.
Mi armónica se desespera en el bolsillo de mi desgastada chaqueta
Empiezo tocando inadvertidas notas que se acoplan en los tempos
La aprobación y entusiasmo del público desata mi hojalatosa compañera.

Nuestro estudio ahora es la calle de ningún lugar en especial
Cinco personas variopintas que en todo momento funden su energía
en poner color y melodía a un camino de aventura y soledad,

donde las noches más largas y frías se vencen con velas y fraternidad.



25.Entreteniendo al tiempo

Se encuentra el reloj vacilante, colgando de la pared de mi bolsillo.
Administrando símbolos con económica destreza.
Su ritmo es continuo así como el que cuenta ovejas o del puchero las lentejas.

Parece el latido de una almeja que irrumpe chulesca en el tímpano,
Vibra mi distracción excusada por el tic-tac en el audífono.
Falta una persona para que este concierto sea verídico.

Amenaza el corazón arrebatado de su función,
Confundido de compás aturde a la aorta,
Trémula su batuta gira como peonza.

Dos velas compiten por su corta vida.
Rugosas de piel y bien asentadas en la partida,
Desafían la gravedad y encienden miradas en sombra.



26. KILLING THE TIME


Locura es querer que el tiempo se muera de frío.
Bastaría que se congelase durante unas semanas.
Voy a esconder todos los relojes y sus horribles alarmas.
Olvidarme de todo el tiempo, en tu ausencia, que pasa.
Un tesoro es un buen recuerdo y bien lo sabe la soledad.
Ya que en la distancia se siguen teniendo las manos heladas.


Sigue bailando con su recuerdo en la pista.
En la distancia uno ama porque idealiza y platoniza
Pues la idea del amado se engrandece y se personaliza
Brujos se vuelven los ojos y tesoros los recueros que lo envuelven.

Me ha poseído tu voz y la caricia de su sonido
Recordando su impresión como un nirvana
Queriendo ascender sigilosa hasta la entrada.

Basta un leve soplo para alzar mis alas.
Locura es querer que el tiempo se muera de frío
O querer ignóralo cerrando puertas y ventanas.

No existen grietas por donde escapar a su llamada.


27. DARK SHINING


Despertares que me turban de rabia e impotencia
Trampas en la mente que me engañan  y desatan
Mentiras que me hacen correr buscando el forzado final
Mientras la razón se estrecha hasta  la inconsciencia.

Me siento una salvaje que sólo confía en sus instintos
Voy a deshacerme de todo  lo que me sobra
No necesito creer en un futuro ni en un amor
no necesito la lógica ni la paradoja que se ahoga.

Voy a borrar todas mis inútiles búsquedas
Voy a enterrar todas mis fantásticas ilusiones
Voy a apagar el fuego y a gritar a oscuras
No quiero que me encuentre contra mí misma.

Las notas coloridas brillan como musas colocadas
La sangre corre, el cielo llora, el sol clama
La penumbra me abraza y la luz me dispara,

Un golpe de sueño en el rizo de tu pestaña